Expectativas, ¿nos adelantamos siempre al futuro?

Photo by Ono Kosuki on Pexels.com

Jugamos a ser adivinos o, por lo menos, nuestra mente y nuestro inconsciente suele hacerlo. Siempre hay una expectativa, una imagen de cómo van a ir las cosas o acaso una idea de hacia dónde nos gustaría que fueran. Otra cosa es cuando la realidad irrumpe sin permiso alborotando todo lo que «se supone» que tendría que suceder y cambiándolo todo lo previsto.

Ese viaje, esa operación quirúrgica, esa entrevista o ese encuentro en la cena son pequeñas historias dentro de nuestra propia historia, pequeñas historias a las que no llegamos como una tabula rasa sino que suele haber una predisposición, lógica y natural, respecto a lo que pasará.

Las expectativas juegan con nosotros y miden nuestra capacidad de ser flexibles, nuestra habilidad de cambio ante circunstancias inesperadas. También nos proponen el reto de aquello que «cuando se cumplen las expectativas», tener ese sabor de triunfo o…. también de aburrimiento, de falta de tensión, puesto que pasó lo que se esperaba que tenía que pasar.

Te animo a que pongas tus comentarios.

Published by

Deja un comentario