Podcast Incipia: Algunos apuntes básicos sobre inteligencia artificial.

Hoy os ofrezco el guión del programa:
1.- Anécdota: empiezo a estudiar más horas inglés con inteligencia artificial que con profes reales. Soy autodidacta.
Por tanto, es un hecho, ya está aquí, pasarán unos pocos meses para que empiecen a vender estos nuevos productos.
2.- La inteligencia artificial me empieza a hacer preguntas que me hacen reflexionar, con profundidad, sin intención, pero que empiezan a ser muy útiles para mí. Piensas, caramba, esta pregunta que me ha hecho tiene tela marinera, me tengo que esforzar y buscar una profundidad de pensamiento que a la máquina le da exactamente igual, me va a decir que muy bien.
Otro detalle, en EEUU hicieron un experimento, con un servicio de reservas de restaurante, donde el cliente llamaba y en el cincuenta por ciento de los casos le atendía una máquina, en vez de una persona. La gran mayoría de gente no se dio cuenta de que estaba hablando con una inteligencia artificial.
3.- Cada vez conozco más gente que está pagando por los servicios de inteligencia artificial. Ahora a Alexia le decimos que suba o baje la tele o que ponga un determinado tipo de música, pero
oye, imagínate que dentro de poco le pediremos a Alexia o a quien sea que reserve hora tal día en tal restaurante para tanta gente. Y luego resulta que estoy hablando con la inteligencia artificial y me llama mi mujer desde la cocina y no me doy cuenta y viene me llama la atención, que hace un rato que quiero hablar contigo y tú que , no, no perdona, es que estaba discutiendo con Alexia por la reserva o por una noticia.
Aquí llevará ventaja la inteligencia artificial con la pareja puesto que ésta aprenderá rápidamente gustos, aficiones, puntos críticos de discusión, ideología social o política, total, que para que estés enganchado en las conversaciones te pondrá el cebo como hacen ahora las redes sociales con vídeos y fotos.
Por tanto, igual todos empezamos a pagar la inteligencia artificial como pagamos Internet. O simplemente, de forma automática, nos subirán la cuota ampliando servicios, que es mucho más elegante.
4.- Por tanto, la demanda mundial de inteligencia artificial va a subir en picado. Lo que pasa es que los consumos de la inteligencia artificial son muchísimo mayores que los de Internet en general. Se empieza a especular en la construcción de centrales nucleares para abastecer de corriente eléctrica a los mega centros informáticos. En este sentido la inteligencia artificial se parece a nuestro cerebro puesto que éste, el cerebro, es el órgano que más energía consume de nuestro cuerpo.
5.- A parte de los problemas de abastecimiento energético de los que ya hablaré en otro podcast, empezarán a surgir, como siempre, ventajas e inconvenientes. Ventajas, gente que esté sola y se sienta sola, gente mayor o con una. problemática individual o social concreta, empezará a tener un compañero/a de conversación independientemente de la hora que sea. Puede que la vida sea mucho más llevable conversando con máquinas, igual que hay gente que se pasa horas y horas navegando por internet en redes sociales y vídeos.
6.- Esto puede conducir a acentuar esa sensación de locura social, del ¿para qué todo esto? como bien decía una buena amiga ayer. Para qué esta inteligencia, para qué esa Alexia o chatgpt o Gemini o para qué tanto avance tecnológico?
7.- Independientemente del para qué, lo primero que hay que pensar es que por ahora es inevitable. Es decir, más vale estar preparados para lo que venga (vamos a imaginar, puesto que teóricamente podría haber una estafa en donde clonan la voz de un familiar pidiéndoos dinero en una de esas llamadas que nos hacen continuamente al móvil). Y creo que van a venir muchas cosas buenas y malas a la vez, muy rápido, tanto que nos va a costar adaptarnos a todo este embrollo que se nos viene encima.
8.- Y ahora lo más importante, el para qué. Necesitamos más que nunca, en esta sociedad de la información y de la desinformación y la manipulación, encontrar el sentido a lo que hacemos, en lo pequeño y en lo grande. Si no s pasamos una hora en Instagram, para qué lo hacemos, ¿cuál es el sentido? Si no hay una respuesta contundente, ojo. Podemos decir, para pasar el rato, porque estoy aburrido, para distraerme, para ver qué ha puesto fulanito. OJO, esas no son respuestas contundentes, estás haciendo el juego a el para qué de las grandes corporaciones, que es captar tu atención para que te quedes enganchado y compres.
9.- Las inteligencia artificiales son un riesgos para nuestras inteligencias naturales a no ser que tenga muy claro qué quiero hacer y para qué. Hay intereses de todo tipo para que estemos enganchados a redes sociales y no leamos libros, por ejemplo. Empresas (gobiernos, instituciones, etc.) roban nuestra atención y no para hacernos felices, sino para hacernos adictos a su producto, el que sea.
10.- Por tanto, ante cualquier amenaza o ventaja de la inteligencia artificial debe prevaler la esencia de lo personal, comunitario, colaborativo, espiritual y consciente. Si nos dejamos arrastrar por otros valores que no sean otros, la locura se irá abriendo paso en una sociedad competitiva cada vez más consumista y a la vez, más falta de sentido. aprovecharlo en nuestro día a día.
Te animo a que pongas tus comentarios.

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